El Aloe vera tiene gran número de ingredientes activos, que trabajan conjuntamente (sinergismo): Antraquinonas (emodina, barbaloina,…), minerales (Ca, P, K, Fe, Ge, Zn, …), vitaminas (vitaminas A, B1, B2, B3, B6, B12, C, E, M), aminoácidos (lisina, treonina, valina, triptófano,…), enzimas (lipasa, catalasa, bradikinasa, …), mono y polisacáridos (acemanán, celulosa, ácido málico, …), lignina (es el que crea el gran poder de penetración del Aloe vera en la piel). Así pues, el Aloe vera puede, además de actuar beneficiosamente en nuestra piel, actuar de vehículo para hacer penetrar en las capas más profundas de la piel al resto de principios activos del producto cosmético, aumentando así la efectividad del preparado. El Aloe vera actúa sobre quemaduras (ácido salicílico, lactato de magnesio, efecto microbicida, antiinflamatorio, anticoagulante), por frío, cicatrices, en irritaciones, regula el pH de la piel, nutre la piel, elimina las células muertas de la piel (enzimas proteolíticos), regenerador celular (actúa sobre los fibroplastos de la dermis mejorando su cohesión y así acelerando la producción de colágeno; los polisacáridos por su parte, hace la misión anti-aging al reorganizar las células epidérmicas de la córnea), acné, erupciones, infecciones por hongos o bacterias (el Aloe es fungicida y bactericida), psoriasis, es hidratante (posee gran cantidad de agua), estrías, piel seca, manchas de la piel, actúa como desodorante (regula la transpiración y es bactericida), en el cabello (regula las secreciones sebáceas, elimina la caspa, actúa en eczemas, lo nutre, elimina los picores), ojeras, bolsas en los ojos (desinflama, activa la microcirculación periférica del ojo), artritis y artrosis (antinflamatorio, muchos minerales que lo hace muy apropiado a modo de oligoterapia (Mg, Zn, K, Mn, P, …), efecto anestésico), y un sin fin de más casos que puede resolver esta fascinante planta. |
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